Let's Pretend We Don't Exist.

Friday, June 06, 2008

“Caso 3: Jaime”

Una puerta

Jaime piensa en su madre antes de entrar en la habitación (No son recuerdos felices). El departamento esta sucio y desordenado, Jaime no sabe que hacer con él: lo heredó de su hermana después de su accidente. Durante esta visita debe decidirlo todo.

Una foto en blanco y negro

En la cocina los platos sucios delatan la última cena de su hermana: tallarines blancos con nada (no hubo pan, ni vino, ni salvación). En el suelo: una cuchara atestada de hormigas, Jaime se agacha y la recoge, le sorprende el reflejo de su rostro deformado con hormigas caminando por sus ojos, nariz y orejas (Es el rostro de la muerte). Jaime sonríe.

Cuatro cigarros

Enciende el equipo musical: pop barato, Alanis Morissette canta “Hand in my Pocket” la canción que alguna vez Jaime coreó con su hermana: una armónica, zapatillas de lona rotas, una tarde de domingo, 22º grados de alcohol, jeans, muchas flores y el sillón de mimbre. ¡Eso era vida!

Dos tazas de café

En la ventana hay un florero con marchitas rosas rojas. La imagen le recuerda a su gato White y la vez que éste encontró la muerte. La escena es la siguiente: toda la familia sentada en el living. En la tele, Don Francisco humilla a sus invitados con su humor judío. En la mesa de centro hay un florero verde con rosas rojas sobre un tapete blanco. White juega con el tapete. White tira el tapete. El florero cae sobre White en una lluvia de pétalos rojos. White yace muerto mientras los pétalos siguen cayendo. American Beauty, pero en versión chilena y gatuna.

Tres paredes blancas

-Oye
-¿Qué?
-Tengo que contarte algo
-¿Qué cosa?
-Vai a ser tía
-¡¿Cómo?! ¿¡Qué vai a ser papá!? Pero si tení quince años, vai al colegio y todavía veí
monitos.
-¡Filo! Lo importante aquí es que vai a ser tía. ¡Felicitaciones!
-¿Y saben los viejos?
-No
-¡Imbécil!

Un portazo

La abuela está sentada en la silla mecedora mirando fijamente los ojos de Jaime, abre la boca desdentada y dice: “Mi amor, ¿cuándo volviste de la guerra?” Jaime a carcajadas responde: “Abuela, soy tu nieto Jaime, el tata Benjamín nunca volvió de la guerra. Lo mataron los americanos” Perpleja y con los ojos llenos de lágrimas, la abuela comenta: “Ya lo sabía Jaime. Ya lo sabía.”

Dos mentiras

El perro Black esta echado en la entrada de la casa. Carmen trae al nuevo integrante de la familia. Jaime está jugando Playstation. Su madre desde la cocina grita. “¡Jaime, llegó la Carmen con tu hijo!” Jaime responde: “Bueno”. La hermana de Jaime sale corriendo de la habitación con su nuevo pelo púrpura y su nuevo vestido negro: “¿Dónde está la guagua más linda del mundo?” grita emocionada mientras toma la guagua en sus brazos.
-¡Estoy muerta! Tener una guagua ha sido la experiencia más extrema de mi vida. ¡Oye Jaime!¿Jaime? ¿Jaime? ¡Jaime! ¡Jaime!...
Jaime está sentado frente al televisor. En la pantalla pestañea el mensaje “Game Over”. Sus ojos inmóviles miran la nada. Sus manos tiemblan y la saliva escapa de su boca. Por su mente: un miércoles la loza sucia el televisor está en llamas un niño tira de sus pantalones gritando: “¡papá! Cómprame un helado” Desde la cocina su madre lo mira con desdén la silla mecedora está vacía en la pared hay una foto de su hermana que dice: “Nunca te olvidaremos” El viento lo destruye todo En el mar olas inmensas inundan las ciudades costeras Los edificios se desploman al mismo tiempo que los cuerpos de millones de personas caen lentamente golpeando el concreto caliente de las calles del Edén. (Jaime fue atacado por un minuto de existencia. Por un minuto, Jaime fue Dios)

Tres hojas de roble cayendo suavemente una tarde de domingo otoñal, mientras, a lo lejos, el sol se empeña en esconderse y las estrellas en aparecer

En la habitación de la hermana, la cama esta deshecha. En el suelo hay peluches. La videograbadora está prendida. Jaime la revisa y se da cuenta de que hay una cinta dentro. Presiona play y en la pantalla aparecen él, su madre y la abuela. Están en la playa. La madre está sonriendo. La abuela sostiene a Jaime en los brazos quién debe tener cinco años más menos. En off, Jaime escucha la risa de su hermana. Jaime apaga el televisor, pero la risa sigue en su cabeza. Camina hacia la ventana, la abre. El viento entra de golpe.

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